sábado, 18 de julio de 2009

¿Cuál fue la primera página web?

El otro día, mientras debiera estar estudiando me topé con esta curiosidad. Ante la imposibilidad de luchar contra ella me puse a buscar y la encontré. Esta es la primera página web de la historia, la first web ever. Wow.

Fue creada a comienzos de 1991 por Tim Berners-Lee, un físico de la European Organization for Nuclear Research (CERN).


En 1990, mientras Nelson Mandela era liberado y Alemania se reunificaba después de 45 años, en las oficinas de la CERN este inquieto físico pensaba en una manera de hacer que la información almacenada en cada una de las computadoras fuera fácilmente accesible para todos los investigadores. El año siguiente, Robert Cailliau, ingeniero de sistemas le gustó el asunto y ayudó a Lee a desarrollar la recién concebida idea: El Hypertext. Sí, esos links en azul que nos llevan de un sitio a otro haciendo un clic sobre ellos. La manera de hacer que la información viaje libremente, ese era el objetivo de la W3, la semilla de lo que es hoy el WWW.

El resto es historia. Sin saberlo estaban creando el nacimiento de una era, la revolución más importante de la humanidad en materia de información y la puerta para unificar al mundo. Gracioso que todo empezara en un servidor de 15’’ con un sticker sucio pegado que decía “Esta máquina es un servidor. NO APAGARLA”.



Hay muchas historias curiosas sobre como se divirtieron estos científicos con su nuevo juguete en los inicios. Serán materia de futuros posts.

Aquí dejo algo interesante. En esta página está el control universal del Internet. Puedes apagarla desde aquí si quieres, pero piénsalo dos veces. Las consecuencias pueden ser devastadoras.

Etiquetas: , , , ,

Desde Centroamérica



Hola querida mami,

Quería saber como estabas. Querrás saber de mis dientes, de mi estatura, de las ventanitas en mi cabeza. Te diré: todo en mí está mejor. Aquí Centroamérica parece una niñita enferma. Las niñitas enfermas están asustadas, todas. Parece que no hubiera papás ni mamás, ni abuelos. Sólo selvas tristes, ciudades peligrosas, y muchos hombres de uniforme.

Aunque de todas maneras siempre puedes encontrar enormes árboles llenos de frutas, playas y música. A las personas les gusta mucho la música, aunque todos están un poco tristes, mamá. Ojala estuvieras aquí, yo estaría menos triste.

Un beso, que todo esté bien contigo. Te quiero.

Ya Rayah, where did it take me?


As many things happen in this life, Ya Rayah happened by accident.

I'm a confessed melomaniac. To say the truth I'm an incoherent and unstoppable music eater. I can die over Manu Chao or Eminem as well as Dahmane El Harrachi.

- Who?!

I was looking for some specific artist’ music when I ran into Ya Rayah. Its wide range of notes and sadness/joyfulness stuck in my head like calling me back somewhere. I couldn’t identify this feeling. The song rested there for some days until I decided to listen to it over and over again until I fell asleep. (Yeah, I love to do that).

I don’t know anything about music except for what my ears tell me. Its rhythm was so perfect, its exotic sounds were so moving and its words were pure poetry, every particle of human voice perfectly linked one to another at a faultless pulse. I’m greatly moved by beauty and I was greatly moved by this. The name of the song is “Ya Rayah” (Oh, Immigrant or The passenger) and it’s a lament originally created by this guy, Dahmane El Harrachi, Algerian, a deceased Cheebi singer.

Cheebi is a popular Algerian genre which has its origins in traditional lyrics sang in order to instruct young people about life, moral, heritage, etc. Ya Rayah lyrics are about how immigrants will always carry the weight of their origins in their heart wherever they go and the strong calling of the homeland which will call them back generations after generations. I was amazed when I learnt about the lyrics, since that was the exact feeling I got when listening to it the first time without knowing anything about the song or the genre. I’m not an emigrant (Right?)… Maybe we all are a little bit immigrants, who can be sure in this multiethnic part of the world? And now it strikes me. Could it be something like my grandparents’ blood calling back?

I think the fact that makes this song so special is that the singer empathizes with this unfortunate immigrant confessing he knows about the pain and melancholy of departure himself, like giving an ultimate sense of Nation, falling for the same fate together.

Its North African sounds took me there and made me think about refugees. Maybe that’s the feeling, the feel for a love-starved land, the feel for displaced people and wondering cultures seeking for an outer and inner peace that is taking too long to arrive.


I wish the sound quality was better, but hey...

Etiquetas: , , , ,

martes, 14 de julio de 2009

Por este camino, derechito

La gente del interior es tan exótica y agradable al paladar como los nombres de sus ciudades. Amambaí, Jaraguari, Taquarussu o Vicentina. Son un mundo de gente. Es un mundo de tierra, verde, azul, dorada, sin mar. No me parece Brasil. No me parece ningún lugar de la Tierra. Es hermoso, pero a la vez desesperante. Si lo atraviesas en auto, este gigante no tiene cuando acabar. Podemos viajar por doce días y no llegar a ningún lado. Podemos conversar con las almas del camino en portugués cerrado, mirar la bandera brasileña balancearse al viento en algún lanchonete bañado de sol, y aún así todo parecerá un sueño remoto. Por momentos mi sueño se transformaba en pesadilla. Horrorizada con la belleza tranquila de esta interminable tierra. Paisajes sacados de un cuadro impresionista, parecía otro lugar. Puedo decir que nunca podré estar más cerca del corazón de Brasil como estuve aquella vez, pero nunca podré sentirme más lejos.

No me confundan, no es que yo sea una turista apasionada con Ipanema y Copacabana, cenas en Leblom y shopping en São Conrado. Que ame el Pão de Açúcar y el Cristo Redentor, que guste de Salvador, del Palácio da Alvorada, Guaratinguetá o el carnaval no me hace turista. No soy de ahí, como tampoco soy de aquí ni de ningún lugar. Pero no soy turista en ningún sitio tampoco. Nunca podré explicar el sentimiento de claustrofobia que provoca un lugar tan grande, del que no quieres salir, pero del cual necesitas escapar con mucha urgencia. Me sentía atrapada en medio de las noches de lluvia. De alguien con un sombrero y un cigarro, y pronunciando las erres. De chicas lindas y esbeltas que eran todo lo opuesto a cualquier cosa que pudieran parecer. De hombres lindos de los cuales había que tener mucho cuidado. Pareciera que no hay mucho que hacer ahí, pero sí hay. Todo parece al revés, y nada es cierto. Ese lugar me desespera. Me atrae. Me desespera.

- Por esa carretera, se llega a Río de Janeiro, moza.

Etiquetas: , , ,